sábado, 20 de junio de 2009

DECLARACIÓN DEL ARZOBISPO DE BUCARAMANGA SOBRE LA TOMA DE LA CATEDRAL METROPOLITANA

El Arzobispo de Bucaramanga, recogiendo los sentimientos de la Comunidad de la Iglesia Católica, deplora y rechaza la toma hecha por un grupo de estudiantes de la UIS a la Catedral de Bucaramanga, el pasado jueves 11 del presente mes, sin que hasta ahora la hayan abandonado, como ha sido la permanente petición formulada a sus protagonistas.

Ante este hecho injusto y violatorio de los derechos universales, consagrados a su vez en la Constitución colombiana en materia de libertad religiosa y de cultos (Art 19 y Ley Estatutaria 133 de 1994), hemos tomado sin embargo una actitud pastoral y pedagógica de máxima comprensión de la situación, manifestando a los actores del hecho, nuestra voluntad de escucha y cooperación, en el ámbito de nuestras competencias, dando por entendido que no es un reclamo a la Iglesia Católica sino un conflicto en una Institución del Estado, como lo es la Universidad Industrial de Santander en la que, como en toda Institución de Educación Superior, debe regir el principio de Autonomía, también consagrado en la Carta Constitucional del 91 (Art.69).

Desde el primer momento encargué al Padre Fredy Ramírez como mi vocero y representante, para conocer las inquietudes y propuestas de los estudiantes, en el supuesto de que los buenos oficios que el Arzobispo pudiera prestar eventualmente como facilitador, si fuere solicitado, requerirían el abandono voluntario de la Catedral.

Hablé oportunamente y les expresé al señor Gobernador y al señor Defensor del Pueblo nuestro pensamiento y posición en relación con el hecho, en atención a que como autoridades, entre otras, según la Constitución “están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades…(Art 2), siendo por ellos escuchado en el momento oportuno.

Declaramos que no estamos de acuerdo con la utilización de vías de hecho, de suyo violentas, para hacer valer los propios derechos, desconociendo los derechos de los demás, y en tal sentido, aspiramos a que se afiance, por el bien de todos, una cultura de la legalidad que, naturalmente, ha de estar cimentada en su componente ético, de modo que los conflictos se puedan resolver con fundamento en el respeto integral de las partes en controversia.

Reclamamos una vez más el abandono voluntario e inmediato de la Catedral, para no seguir impidiendo los derechos de los creyentes católicos a ejercer con libertad sus compromisos religiosos y como señal de buena voluntad en la resolución del conflicto universitario.

Finalmente, al considerar las consecuencias más no las causas de las determinaciones tomadas por la Universidad, causas que en su objetividad concreta desconocemos y como lo manifestamos antes, no nos corresponde juzgar, reconocemos sin embargo y comprendemos pastoralmente, las graves repercusiones en el orden social, económico y laboral para los estudiantes, sus familias y otras personas afectadas por la crisis. Por tales motivos, solicitamos comedida y respetuosamente a las autoridades universitarias, reconsiderar la decisión de la suspensión del semestre académico.

Hacemos votos y nos unimos a la oración de todo el Pueblo de Dios para que con el esfuerzo y común cooperación, con plena responsabilidad y justicia, esta situación sea satisfactoriamente resuelta.


+ Ismael Rueda Sierra
Arzobispo de Bucaramanga

Bucaramanga, 19 de Junio de 2009, en la Solemnidad del Sagrado Corazón.