lunes, 15 de febrero de 2010

17 DE FEBRERO: MIÉRCOLES DE CENIZA

Liturgia para el Miércoles de Ceniza

Quiero ofrecerles una página de liturgia. Esta vez está basada en el Miércoles de Ceniza. P. Sady Espinel. Delegado Episcopal para las Comunicaciones Sociales. Tomado de: http://www.betania.es/

Por Julia Merodio
La experiencia nos dice que, ese día, son muchas las personas que se acercan para recibir –la ceniza-, por ello hemos de ofrecer una liturgia que les llegue, las llene, las reconforte y les dé motivo a prepararse profundamente, para vivir con hondura la Semana Santa y la Vigilia Pascual.
El rito de la Ceniza, normalmente, se hace en la Eucaristía; pero, a veces, por circunstancias se impone fuera de ella; así voy a brindarles un esquema que se pueda adaptar a ambas situaciones.
Cuando la Ceniza se impone dentro de la Eucaristía, sobre todo si hay mucha gente, sucede en ocasiones que, durante el tiempo que la gente va a imponerse la Ceniza, ya no se sabe que cantar o si se está en silencio éste cansa, por lo que se puede ir leyendo y cantando al unísono. Para ello se pueden elegir los trozos que vayan más acordes a la liturgia que se ha preparado, o a lo que ese año se le quiere dar más énfasis.
Si no hay Eucaristía sería bueno que se hiciera una ceremonia con, al menos, la petición de perdón, la lectura de la Palabra, alguna petición y una acción de gracias, en este caso se podría ir siguiendo buena parte del esquema.

MONICIÓN DE ENTRADA.
Es miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma, tiempo de conversión, revisión y cambio.
Estamos aquí porque sentimos necesidad de silenciarnos, de mirarnos por dentro, para detectar esas zonas de nuestro corazón que todavía no están sanadas.
Necesitamos romper con tantas cosas como nos atan: con la comodidad, el consumismo, el ansia de ser más que los otros, la avidez de admiración, el querer estar siempre los primeros...
Venimos hoy aquí, ante el Señor para preguntarnos: ¿Qué quiere Dios de mí en esta cuaresma?

PETICIÓN DE PERDÓN.
Si hemos venido a recibir la Ceniza es, porque dentro de nosotros, existe un sentimiento de mejorar, de mirarnos por dentro, de cambiar actitudes y de decirle al Señor:
¡Dios mío he pecado! ¡Necesito tu perdón!
Queremos esta cuaresma, vivir el plan que Dios tienen para cada uno de nosotros. Y eso requiere una actitud de escucha y apertura hacia Él, y hacia los demás.
-¿Cómo vivo en mi actividad normal esta situación?
-¿He estado atento a las necesidades de los que comparten conmigo la vida y a los ruegos de los que me piden ayuda para que se sientan amados, valorados, queridos, acogidos?
-¿Los valoro por lo que son, o por lo que aportan?
El plan, que Dios tiene para mí, consiste en servir an los demás, no en servirme a mí mismo.
-¿Tengo la suficiente humildad como para amar gratuitamente?
-¿He sido capaz de ir entrando en la vida de los otros, desde la verdad y la generosidad?
El plan del mundo me pide alejarme deln sufrimiento.
-¿He sido capaz de sufrir los problemas que me han surgido o me han servido para alejarme de las personas y de Dios?
-Cuando me he sentido solo, ¿he ido a Dios desde la comprensión, la ternura y la paciencia o me he dejado llevar de mi mal humor?
-Cuando hay cosas, de los demás, que no me gustan demasiado ¿aporto mis sugerencias o simplemente me limito a criticarlo?
El mundo me dice que el poder engrandece.n
-¿Soy capaz, de bajar de mi pedestal, valorar las cualidades de los otros y darles las gracias?
-¿Tengo la misma actitud cuando se trata de los míos?

LECTURA DE LA PALABRA.
* 1ª Lectura.- Isaías 58, 9 – 14 (Si vives la justicia el Señor será tu delicia)
Deuteronomio 30, 15 – 20 (Escucha la Palabra que te entrego)
Joel 2, 12 – 18 (Convertíos. Dios es misericordioso)
(Una de estas tres opciones sería oportuna para elegir la primera lectura)

SALMO AL ENCUENTRO CON DIOS
Aquí estoy contigo, Señor, porque he sentido deseos de volver a empezar de nuevo.
Aquí estoy porque necesito, mirar tu rostro, sentir tus manos, acercarme a tu corazón y ser uno contigo.
Quiero que me ayudes a encontrarme contigo mismo y salir de mi superficialidad.
Quiero tomar conciencia de lo que soy y de lo que no soy, asumir mis sombras, mis luces, mis miedos y mis conflictos, tocar mi barro y levantarme hacia Ti.
Quiero poner en mi vida razones profundas para vivir, quiero tener valentía y fortaleza a la hora de decidir, quiero ser libre y optar por lo auténtico, por la verdad, quiero dejar de construir mi vida sobre arena y cimentarla en roca firme.
• 2ª Lectura.- 2 Corintios 5, 20 – 6, 2 (Dejaos reconciliar por Dios)
• Evangelio.- Lucas 9, 22 – 25

MIENTRAS SE RECIBE LA CENIZA
Lo primero que vamos a hacer es recibir la Ceniza con humildad. La ceniza significa que hemos de quemar todo lo viejo y negativo que nos esclaviza y nos hemos de abrir a la novedad de Dios, a lo que engrandece, a lo que perdura.
Venimos a ponernos en camino hacia la Casa del Padre porque, nos hemos dado cuenta, de que necesitamos echarnos en sus brazos, ser perdonados, y pasar a la fiesta.
De ahí el signo que todos estamos recibiendo en este momento. Escucha bien lo que te dicen al imponerte la Ceniza: Conviértete y cree en el evangelio.
Canción.

CONVERTIRNOS.
¿Qué significa convertirse?
Significa:
-Volver a entonar el corazón, sanarlo, fortalecerlo, curarlo…
-Que no te consideres dueño de nada, sino simple administrador.
-Que aprecies el valor de las cosas sencillas.
-Que no te gloríes de tus talentos, sino que con ellos edifiques a los demás.
-Que no te deprimas ni te acobardes, porque Dios es nuestra victoria.
-Que no te creas grande ni santo, porque santo y grande sólo es Dios.
-Que valores más la calidad que la cantidad.
-Que estés abierto siempre a la esperanza.
-Que ames la vida y la defiendas.
-Que no olvides que “en Dios vivimos, nos movemos y existimos.”
Canción.

CREER EN EL EVANGELIO.
¿Qué encarna creer en el Evangelio?
Encarna:
-Poner a Jesús como centro de nuestra vida.
-Tener la actitud necesaria para acoger la acción de Dios a través de nuestra pequeñez.
-Lograr ofrecer a los demás razones sólidas para creer.
-Brindar un testimonio de vida que dé motivos de esperanza.
-Trasmitir la Buena Noticia con paz y alegría.
-Ser instrumento de Dios, capaz de abrir nuevos caminos, para acercar a Cristo a tantos como lo buscan en la oscuridad.
-Y comprometerse a transformar todas las situaciones de injusticia que se nos vayan presentando en el camino.

Y TODO ELLO CON: ORACIÓN.
Esta cuaresma, la oración, ha de ser para nosotros algo personal y vivo, solamente al experimentarla se puede saber de qué se trata. Cuando lo hagamos así observaremos que, no hay nada de complicado en ello. Basta con ponernos delante de Dios en silencio para decirle “Señor, aquí estoy, vengo a que me hagas como tú quieres que sea”
Y llego hasta Ti con:
• Una actitud de entrega que edifique siempre a quien la recibe.
• Una visión especial para encontrarte en todas las cosas.
• Una predisposición de agradecimiento por los dones recibidos.
• Una fuerza que me haga ser testimonio ante los hombres.
• Una palabra que construya y renueve a quien la acoja.
• Una vida que se deje iluminar y transformar por la gracia. Vengo a ofrecerte lo más sencillo y verdadero que tengo: mi libertad interior. Aquí estoy Señor, receptivo, moldeable como la arcilla, haz de mí un ser nuevo.
Quienes deseen adquirir el audio de este material, lo podrán encontrar en CD en la Delegación de comunicaciones o en el servicio al feligrés de la parroquia Santa María del Bosque. Tel: 6782323.