sábado, 1 de marzo de 2008

En marcha…el proceso de renovación de la Iglesia Católica


La Arquidiócesis de Bucaramanga, en proceso de renovación y evangelización (PDRE) adelantó durante esta semana un encuentro con los delegados de las comisiones pastorales, arciprestes y el EDAP (Equipo Diocesano de Animación Pastoral) en la que han estado presentes los señores Obispos y Maria Libia González quien, de la mano con la coordinación del PDRE, ha venido orientando la Planeación Global del proceso diocesano desde sus inicios.

En la tarea de lograr una unión interpastoral e interdisciplinaria Monseñor Víctor Manuel Víctor mencionó: “No podemos perder el sentido de lo global, a través de lo que allí está escrito debemos descubrir y reflexionar el Plan de Cristo en la nueva realidad de la Iglesia, para que no nos volvamos “francotiradores (…) la evangelización tiene toda una responsabilidad de conjunto”
“Hay que estar leyendo y subrayando el plan global para estar en sintonía con el objetivo del proyecto diocesano que es la sensibilización del conjunto de los bautizados a los valores humanos y cristianos que le permita vivenciar una experiencia significativa de comunidad y de fe”, agregó el Arzobispo, haciendo énfasis en la apremiante necesidad de mantener viva la esperanza para impregnar al pueblo de Dios, así como lo ha dicho recientemente el Papa en su encíclica Spe Salvi.

Durante los encuentros se vivió una experiencia de comunión entre las estructuras pastorales que asumiendo la formación de Maria Libia y la orientación de los obispos, analizaron las metas e ideales contemplados en la planeación y el avance en la construcción de una Iglesia en comunión.

“El plan global arquidiocesano es el compendio de la acción del mismo plan divino con la tarea de evangelización de la Iglesia local, que responde a una realidad específica, que respeta la diversidad y a través de ella construye pensamientos y saberes que se concretan en la experiencia de comunidad, participación y organización”, afirmó Maria Libia González.

Así, cada uno de los delegados y sus respectivas comisiones, arciprestes y el EDAD vivieron esta semana de encuentro para animar, clarificar y orientar la realización de la meta en proyectos y actividades concretas que transversalizan la pastoral y la población de la Arquidiócesis. Una vivencia de comunión y relación que dinamiza la marcha del PDRE.